Este fin de pasado fue un nido de aventuras y todo ello se lo tenemos que agradecer a la madre naturaleza y a sus ganas de mojarnos.El viernes íbamos hacia Camarillas (Teruel). Encima de nosotros habían unas nuves, pero no amenazaban mucho hasta que nos metimos en territorio de Teruel donde se hicieron muy negras y pasó lo que tenía que pasar... ¡¡Agua para todos!! La carretera estaba bien, un poco de lluvia no pasa nada, pero... La carretera buena se terminó de repente y empezó algo parecido a un camino de cabras con un poco de asfalto con más años que Matusalem y además ¡¡la lluvia se transformó en diluvio acompañado de granizo!! Ahí estábamos Miguel, Varella y yo enmedio de la nada y cayendo la de Dios.
(La carretera a Camarillas)
No se si alguna vez habéis estado dentro de un coche cuando esta granizando, pero el ruido es ensordecedor.
(¡¡Granizo!!)
Después de estar un rato parados la cosa aminoró un poco y decidimos reanudar la marcha, pero apenas un par de minutos después la cosa empezó a ponerse fea de nuevo... ¡¡No veíamos el camino!! Menos mal que el GPS es muy listo... Al fin la cosa aminoró y pudimos seguir sin problemas. Os dejo un vídeo de el momento en el que el GPS fue nuestros ojos:
Una vez en el pueblo, la gente de la comisión tuvo la gran idea de cambiar el escenario a un sitio a cubierto por precaución a la lluvia. Al final no llovió, pero nunca se sabe...
La actuación estuvo bien, la gente muy simpática y además descubrimos un juego al que jugaban los jóvenes de allí. Se juega entre dos personas y consiste en sacar un número de dedos de la mano (al estilo Piedra, Papel, Tijera) y decir la suma que crees que saldrá. La cosa es que allí se lo tomaban muy a pecho. Jugaban gritando y se enfadaban y todo. Creo que fue lo más curioso de toda la noche.
Al día siguiente la cosa no mejoró para nada. Fuimos a Alcudia de Veo. Todo fue bien hasta después de cenar. La lluvia se dejó ver de nuevo. Tapamos la orquesta con los plásticos, nos mojamos de arriba hasta abajo y esperamos a que dejase de llover. Y eso es lo que pasó... dejo de llover.
La actuación estuvo bien, la gente muy simpática y además descubrimos un juego al que jugaban los jóvenes de allí. Se juega entre dos personas y consiste en sacar un número de dedos de la mano (al estilo Piedra, Papel, Tijera) y decir la suma que crees que saldrá. La cosa es que allí se lo tomaban muy a pecho. Jugaban gritando y se enfadaban y todo. Creo que fue lo más curioso de toda la noche.
Al día siguiente la cosa no mejoró para nada. Fuimos a Alcudia de Veo. Todo fue bien hasta después de cenar. La lluvia se dejó ver de nuevo. Tapamos la orquesta con los plásticos, nos mojamos de arriba hasta abajo y esperamos a que dejase de llover. Y eso es lo que pasó... dejo de llover.
Entonces quitamos los plásticos (nos volvimos a mojar) y encendimos el grupo electrógeno y dimos luz al equipo. Juanvi puso algo de música, cuando de repente empezaron a escucharse sonidos raros por los altavoces y a encenderse luces sin que yo les diera la orden. Total que levantamos la vista a donde más luz había y no era una luz cualquiera, era el resplandor de algo que se había prendido fuego y estaba sacando unas chispas bastante tochas. Varella, Isaac, Juanvi y yo salimos echando leches a apagar el grupo electrógeno. Varella atropelló a una niña y Isaac la reatropelló. Pobrecita, fue sin querer.
Total que apagamos todo y bajamos el puente con alguna llama aún y vimos el percal... Los conectores que se cortocircuitaron se habían derretido completamente. La llama fue tan fuerte que en uno de los conectores afectados abrió una agujero por el lateral (hierro puro y duro) del tamaño de una moneda 2 céntimos de euro.
Total que apagamos todo y bajamos el puente con alguna llama aún y vimos el percal... Los conectores que se cortocircuitaron se habían derretido completamente. La llama fue tan fuerte que en uno de los conectores afectados abrió una agujero por el lateral (hierro puro y duro) del tamaño de una moneda 2 céntimos de euro.
(Estado de uno de los conectores afectados)
Solucionamos el tema de las luces con los medios que teníamos a nuestro alcance y la orquesta empezó a tocar (algún músico con miedo a la electocutación) hasta que llovió de nuevo... Vuelve a taparlo todo, mojate de nuevo... en fin una putada. Menos mal que la mayoría de los músicos son gente como dios manda y nos echaron una mano a tapar y así terminamos antes y las cosas se mojaron menos.
Y... dejó de llover de nuevo. Ala, vuelve a empezar. Mojate quitando los plásticos, vuelve a subir los puentes (que no pesan ni na...) y rearranca la orquesta. Por suerte esta vez no se nos incendió nada... jejeje.
Y la orquesta terminó el bolo, lloviendo de nuevo... La suerte es que no era lluvia fuerte y Sergio que esta como una cabra no dejo de tocar hasta el final.
El día siguiente, en Alfondeguilla, tuvimos otra ración de agua. Lo bueno fue que ya preparamos el puente principal con plásticos enrollados en la parte superior. Estaba tan bien preparado que hasta queriamos que lloviese para provar el invento, jejeje. Y llovió. Utilizamos nuestro invento, que funciono a la perfección, tapamos el resto y a cenar.
Por suerte ya no volvió a llover, pero el agua se cola por todos los lados y algunas gotas acabaron dentro de una regleta que se cortocircuitó y nos hizo saltar la luz unas cuantas veces hasta que descubrimos donde estaba el problema. La suerte fue que no se incendió nada ni hubo mayor problema que ese.
Y así fue nuestro fin de semana acuoso. Espero que no os toque "disfrutar" de uno igual.
Saludos y gracias a la gente por su paciencia.
PD.- Si Miguel y Varella me pasan sus videos de la granizada los colgaré también.
PD2.- Hay tiras cómicas de alguna de las situaciones de este finde, cuando tenga un rato las voy colgando.
Y... dejó de llover de nuevo. Ala, vuelve a empezar. Mojate quitando los plásticos, vuelve a subir los puentes (que no pesan ni na...) y rearranca la orquesta. Por suerte esta vez no se nos incendió nada... jejeje.
Y la orquesta terminó el bolo, lloviendo de nuevo... La suerte es que no era lluvia fuerte y Sergio que esta como una cabra no dejo de tocar hasta el final.
El día siguiente, en Alfondeguilla, tuvimos otra ración de agua. Lo bueno fue que ya preparamos el puente principal con plásticos enrollados en la parte superior. Estaba tan bien preparado que hasta queriamos que lloviese para provar el invento, jejeje. Y llovió. Utilizamos nuestro invento, que funciono a la perfección, tapamos el resto y a cenar.
Por suerte ya no volvió a llover, pero el agua se cola por todos los lados y algunas gotas acabaron dentro de una regleta que se cortocircuitó y nos hizo saltar la luz unas cuantas veces hasta que descubrimos donde estaba el problema. La suerte fue que no se incendió nada ni hubo mayor problema que ese.
Y así fue nuestro fin de semana acuoso. Espero que no os toque "disfrutar" de uno igual.
Saludos y gracias a la gente por su paciencia.
PD.- Si Miguel y Varella me pasan sus videos de la granizada los colgaré también.
PD2.- Hay tiras cómicas de alguna de las situaciones de este finde, cuando tenga un rato las voy colgando.












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